14 de mayo de 2025.- Por tercer miércoles consecutivo, las fuerzas de seguridad argentinas reprimieron a cientos de jubilados que se manifestaban frente al Congreso de la Nación en Buenos Aires.
Los adultos mayores, que exigen jubilaciones dignas y acceso a medicamentos, fueron acorralados con un operativo policial desproporcionado y recibieron gas pimienta y empujones.
Desde las 3:00 pm, efectivos de la Policía Federal y la Prefectura rodearon a los manifestantes en la avenida Rivadavia, impidiéndoles realizar el “semaforazo” —una acción simbólica en la que cruzan la calle cuando el semáforo peatonal lo permite—.
Minutos después, los agentes avanzaron aplicando el protocolo antipiquetes, estrategia aplicada por la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para restringir manifestaciones en espacios públicos.
“¿A dónde carajo podemos estar?”, gritaba un hombre mayor con una camiseta del club Chacarita, mientras era empujado hacia la vereda. Entre los afectados estuvo el cura de la Opción por los Pobres, Francisco “Paco” Olveira, quien recibió gas pimienta en los ojos por segunda semana consecutiva. Testigos grabaron cómo los agentes continuaban hostigándolo pese a que el religioso, desorientado, necesitaba ayuda para no caer.
Las protestas de los miércoles se han convertido en un símbolo de resistencia contra las políticas del presidente Javier Milei, quien desde diciembre de 2023 impulsó recortes en subsidios, eliminó medicamentos gratuitos para jubilados y congeló pensiones en un contexto de inflación del 210% anual. Según datos oficiales, nueve de cada diez mujeres no alcanzan los 30 años de aportes requeridos para una jubilación plena, quedando relegadas a pensiones de apenas $200 dólares mensuales.